miércoles, 12 de octubre de 2016
" contigo no, con papa "
miércoles, 14 de septiembre de 2016
Mi hijo no quiere comer!
¿Tu hijo se enfada cada vez que se sienta frente al plato? A menudo, para muchas familias, la hora del almuerzo se convierte en una auténtica pesadilla y en una guerra continua entre padres e hijos. ¿Qué debemos hacer cuando el niño no quiere comer? Ante todo no hay que perder la calma.
¿Tu hijo se enfada cada vez que se sienta frente al plato? A menudo, para muchas familias, la hora del almuerzo se convierte en una auténtica pesadilla y en una guerra continua entre padres e hijos. ¿Qué debemos hacer cuando el niño no quiere comer? Ante todo no hay que perder la calma.
Aunque su actitud de rechazo puede perturbar el almuerzo familiar y resultar verdaderamente molesto, sin contar con la impresión de tener que ceder ante el poder del niño, no vale la pena montar en cólera ante un hijo inapetente. Un niño no se muere de hambre si no está muy deteriorado físicamente y si tiene alimento a su alcance. Su salud no debe ser en este caso nuestra preocupación, sino las causas de esa actitud frente a la comida.
La relación del niño y de la madre está estrechamente vinculada con la alimentación. Cuando el niño se enfada con ella, su cólera puede expresarse en el rechazo de la comida que ella prepara: el comer puede ser un símbolo de lucha entre el hijo y la madre y el rechazo de ésta un síntoma de algo más.
Causas de inapetencia
1. Hay padres que se equivocan en el tamaño de las raciones y quieren que su hijo coma más de lo que necesita. Si está fuerte y sano no debemos preocuparnos de que coma poco, siempre que lo que coma sea complementario y equilibrado.
2. Otra de las causas de inapetencia puede ser debida a que el niño esté atravesando un mal momento familiar: el nacimiento de un hermano, falta de dedicación por parte de sus padres, un deseo de llamar la atención o cualquier cambio en su vida…
3. Por el contrario hay niños que toman la postura contraria y devoran sin degustar la comida. Esta voracidad ante el alimento nos está hablando de un problema sin resolver. Debemos reflexionar y atender a las causas de esta ansiedad, además de procurar motivarle para que coma más despacio, saboreando los alimentos y tomando una postura reposada en la comida.
4. Puede convertirse también en inapetente el niño manejado por una madre autoritaria y nerviosa que crea un ambiente tenso de disgusto, con prisas y amenazas en vez de hacer de la hora de la comida un momento de encuentro y diálogo, de tranquilidad y afectividad.
5. Otro tipo de niño es el que come a cualquier hora menos a las horas de las comidas. Ante este caso, nuestra postura debe ser firme y debemos mantener la disciplina de comer a sus horas, si queremos que su alimentación se normalice.
6. Es frecuente también que durante la enfermedad, el apetito descienda a un bajo nivel. Los niños comen mal por razones fisiológicas, por esa razón cuando están convalecientes y les forzamos a comer, podemos introducir factores emocionales y transformar el comer en un símbolo de lucha entre la madre y el hijo que puede alargarse posteriormente a la enfermedad. En cambio, cuando no se le obliga y se cura de la enfermedad, al volver al nivel normal, la necesidad de alimento regresará a sus normas anteriores.
Hay que tener en cuenta la fase evolutiva en la que está el niño para comprender la apetencia o rechazo de ciertos tipos alimentos. Los bebés comen mucho, ya que el crecimiento que experimentan a lo largo del primer año es muy grande, siendo más pausado a partir del segundo año. Al introducirle la alimentación sólida, ya no necesitan ingerir tanto, pues están recibiendo una alimentación equilibrada y sana. No hay que “atiborrar” a los niños y pensar que cuanto más coman, más sanos estarán.
La hora de la comida es un momento apropiado para la socialización, el diálogo y la relación afectiva con el niño. Por tanto es importante crear una atmósfera agradable, de charla e intercambio. Cuando se produce tensión y disgusto, podemos llegar a crear un niño inapetente, sólo por nuestra actitud negativa de gritos, ademanes bruscos o impositivos.
Hay que tener en cuenta que en estas edades el niño es un ser muy activo y por tanto debemos servir la comida con mucha agilidad y motivar al niño para que no se dilate demasiado la hora de la comida. Es preferible quitarle el plato en un tiempo prudencial que dejarlo durante horas delante de él.
Otro factor que hay que tener en cuenta es que el niño en estas edades desarrolla intensamente sus conocimientos a través de los sentidos. Le gusta verlo y tocarlo todo. Hay que permitir por lo tato una flexibilidad en cuanto a los hábitos en la alimentación para que el niño tome parte activa en la misma pues, tocando los alimentos y jugando con la cuchara, aprenderá pronto a comer solo.
Incentivándolo para valerse por sí mismo ante la comida, estamos consiguiendo un interés y apetencia por la misma.
Hábitos de alimentación
Para que se instauren unos hábitos de alimentación correctos, debemos tener en cuenta varias cosas:
1º Es importante que se respete un horario fijo para las comidas, comenzamos así a crear un hábito. Si se le hace esperar demasiado tiempo o se le da la comida cuando no tiene hambre, la situación llegará a convertirse en un problema.
El niño pequeño debe hacer cuatro o cinco comidas al día y no se le debe permitir picar fuera de las horas asignadas para el alimento. Por ello evita absolutamente los malos hábitos: nada de galletas, ni dulces para que el bebé deje de llorar. Si los niños son mayores y pueden abrir la nevera o los armarios de la cocina, debes vigilar que no cojan lo que ellos quieran cuando ellos decidan.
2º Debe comer en un sitio destinado para ello y procurar que siempre sea el mismo. Debe aprender que no puede levantarse hasta que no termine de comer, aunque si hay más gente en la mesa no se le puede obligar a permanecer en ella hasta que todos terminen -para un niño pequeño esto resultaría un esfuerzo excesivo.
3º Proporciónale una alimentación variada… y cuanto antes mejor. Alrededor de los seis primeros meses la nutrición comienza a ser variada y es entonces cuando debemos comenzar a inculcar los buenos hábitos alimenticios. Haz funcionar las papilas gustativas de tus hijos e introduce poco a poco todos los alimentos habituales en la nutrición infantil, para que se acostumbre desde el principio. No hay que darse por vencido ante el primer “no”, ya que éste puede ser meramente circunstancial; los niños necesitan algo de tiempo para aceptar un alimento nuevo, hay que tener en cuenta que todos los sabores son desconocidos para ellos. Si rechaza algo nuevo hay que volver a presentárselo unos días después y siempre poco a poco, que lo pruebe, luego dos cucharas, después tres... hasta que llegue el día que coma todo el plato.
Un error gravísimo en el que caen muchas madres es prepararle sólo las comidas que saben que le gustan para evitar el conflicto a la hora de comer. La madre tiene que decidir lo que debe comer el niño, no al contrario. Si no lo quiere, no se le debe preparar otro plato y es mejor que no coma a que él decida lo que va a comer.
Otro error que debemos evitar es el transmitir negativamente nuestros gustos culinarios a nuestros hijos, inconscientemente lo hacemos y no les ofrecemos aquellos alimentos que a nosotros no nos gustan. Esto, sin querer, se va heredando de padres a hijos. Hay que darles de comer de todo, aunque no nos guste comerlo o prepararlo. Nosotros somos el modelo a imitar y los niños aprenden imitándonos en todo. Si nunca te ve comer fruta ¿cómo pretendes que él la coma?
Esto no quiere decir que deba gustarles absolutamente todo. Hay platos que no gustan y esto es normal y se debe respetar. Si un niño come una alimentación variada y sana, no pasa nada porque haya algún alimento que no le guste.
4º No fomentes la actitud pasiva en el niño, entreteniéndole con cuentos, juguetes o televisión mientras le das de comer cucharada a cucharada.
La hora de la comida es la hora de la comida, no es la hora de ver la televisión. Se le debe invitar a un diálogo animoso para que le sea más grato el almuerzo, pero que sea él el que coma. El niño tiene que darse cuenta que está comiendo, disfrutando del momento, saboreando la comida, dándose cuenta si está fría o caliente, del olor, etc.
5º Ponle una cantidad adecuada para que se termine el plato. Es mejor que repita a que se desanime ante un plato muy colmado ante el cual se sienta incapaz de terminarlo. Para el niño es muy gratificante terminarse todo y luego pedir más. Si la comida consta de dos platos, modera el primero para que pueda comerse el segundo.
Si el niño pide repetir, se debe terminar el plato. Hay muchos niños que piden más comida o una galleta y luego la tiran a la basura. Si la ha pedido, debe comérsela para que aprenda a modular su apetito y sepa dosificarse.
6º No puedes exigir muchas normas en la comida desde el primer momento. Las reglas tienen que ser secuenciadas y priorizadas: primero que coma, después ya puedes introducir normas como utilizar la cuchara, no meter las manos en la comida, sentarse correctamente, no ensuciar la mesa, cerrar la boca, recoger su plato...
7º No frenes su desarrollo. Para el niño es tan importante el gusto como el tacto en el descubrimiento de los alimentos. Por eso se le debe permitir tocarlos y hasta embadurnar la mesa. Debe empezar a usar la cuchara cuanto antes, sin importar que juegue con la comida o que se ensucie. Esto no es debido a su falta de habilidad, estas acciones son deliberadas. Cuando el niño se sitúa en la etapa anual y el medio tolera esta acción, se le está ayudando a que se alimente a sí mismo, con sus manos y poco después podrá realizar con facilidad y rapidez la transición al uso de la cuchara.
Lo mismo ocurre con el paso de la alimentación blanda a la sólida. Cuanto más tardemos en introducir la alimentación sólida, más difícil será, pues los niños se aferran a la etapa anterior, cuando se alimentaba succionando.
Al frenar su interés en probar otros alimentos que no sean el puré o la papilla, estás impidiendo su crecimiento psicológico y sus ganas de ser mayor. Él debe darse cuenta de que valoras esos pasos que da hacia la independencia. Del mismo modo llegará un momento que ellos rechacen los purés y las papillas, pero suele ser pasajero y puntual cuando pasa a la alimentación sólida, volviéndolos a aceptar al poco tiempo.
8º No utilices el alimento como premio o castigo. “Sino te comes todo, no saldrás al parque a jugar” o “Si no ordenas tus juguetes, no hay postre”. A menudo los padres utilizan estos argumentos para conseguir algo de sus hijos. Sin embargo es preferible entender la comida como un hecho cotidiano y básico y no como una herramienta para disuadir.
No nos olvidemos que nuestro pequeño copia nuestro comportamiento. Es muy importante por lo tanto que vea en nosotros el placer de comer. Comer implica muchas más cosas que el simple hecho de engullir y digerir. Ponle cuanto antes a tu lado en la mesa junto con el resto de la familia y haz de ese instante un momento de convivencia.
Algunos consejos para que coma
• Hacer de la hora de la comida un momento de diversión
Haz que intervenga en el “ritual” de la comida. A cada edad puede realizar una labor: A partir de los 18 meses, puedes comenzar a llevarle al mercado y enseñarle las verduras y frutas por colores y por nombres. Una vez en casa, déjale ayudarte a ordenarlas, lavarlas y colocarlas en el plato o la fuente una vez cortadas. A los 2 años pídeles que ayuden a elegir el mantel, a poner las servilletas o coger flores para el centro de la mesa. Desde los 3 años, si sus movimientos son ya suficientemente coordinados pueden colaborar colocando los platos y cubiertos en la mesa. A partir de los 4 años puede ayudarte o hacer él mismo una receta sencilla, bajo tu supervisión y que sin duda, ¡le abrirá el apetito! Si después de esto nuestro hijo sigue sin tener hambre, pídele que se siente en la mesa aunque no coma. Lo importante es no hacer un drama de la alimentación. En lo que respecta al menú, proponle que elija entre algunos platos, pero hazle comprender desde el principio que no está en un restaurante a la carta.
• No le presiones
Hay palabras que transforman en un drama la situación más banal. Debemos desterrar de nuestro vocabulario expresiones como: “¡Termínate el plato!” o “Si no hay judías verdes, no hay postre!”. Esta es la mejor manera de que el pequeño se niegue a comer. Si el niño no se siente presionado, empezará a comer sin ninguna preocupación. No te enfrentes a un niño que no quiere comer, él buscará agotar tu paciencia. Trata de decirle pacientemente: “De acuerdo, no comes en la mesa, pero si tienes hambre dos horas más tarde, tendrás q esperar a la cena”. Eso sí, no le dejes picotear durante la tarde. Y deja de lado el tema de la comida para hablar con él de otras cosas.
• Haz atractivos los platos
En ocasiones que los más pequeños tomen algunos alimentos como la fruta o la verdura puede resultar una pesadilla. Con algunos trucos podemos conseguir engatusar los estómagos más caprichosos para que coman de todo: Sé creativo cuando prepares los platos, varía las formas de las verduras, córtalas de diferentes formas, en palitos por ejemplo, que podrán mojar en salsas (purés) de colores y texturas diferentes. Corta la fruta en pequeños trozos y ensártala en un palito a modo de brocheta. Utiliza tu imaginación para hacer agradable los platos que menos le gustan. No hay duda que ese momento festivo le gustará y le hará olvidar que bajo esos adornos de colores se encuentra el puré de zanahoria que tanto le desanima.
Aprendiendo a comer solo
A lo largo del segundo año (12 a 24 meses) comienza el aprendizaje del uso del vaso. Al principio se llena muy poco para que no lo vuelque y muy pronto adquirirán la habilidad óculo-manual de no derramar el agua. A los 3 años debe manejar con soltura la cuchara y el tenedor, sin ensuciarse demasiado. Entre los 4 y los 5 años ya debe tener destreza con el cuchillo cortando alimentos blandos.
jueves, 4 de agosto de 2016
Cuando puedo dar dulce a mi bebe
Es una lucha continua con lo que yo quiero hacer con mi bebe y con lo que me tengo que enfrentar cada día de gente que te rodea...parezco un bicho raro diciendo lo que quiero mejor para mi bebe.
Tengo que escuchar desde, " si es que no es bueno no comer nada de dulce" ...sabían que todos los alimentos tienen azúcar en su justa medida?. O "pobrecito no va a saber a que sabe" mi bebe tiene 19 meses y evidentemente si va a saber a que sabe...pero no ahora.
Los dulces están llenos de calorías vacías y tu hijo necesita una alimentación saludable que le aporte los nutrientes necesarios para el crecimiento de su cuerpo y su mente. Además los hábitos alimenticios y los gustos se aprenden a temprana edad, así que lo que le ofreces a tu hijo ahora, tendrá un impacto el resto de su vida. Ayudarlo con un sano comienzo lo encamina a adquirir buenos hábitos permanentes.
Por seguridad nunca des a un bebé dulces duros como mentas, pastillas o jelly beans antes de los 4 años. Este tipo de dulce puede ocasionar fácilmente un ahogamiento, ya que se desliza rápidamente por la garganta sin darle tiempo al bebé de que lo mastique. Pedacitos de chocolate que se derriten en la boca están bien de vez en cuando después de los 2 años.
La verdad es que tu hijo descubrirá bastante pronto que los dulces son… dulces. Pero puedes ayudarlo a hacer las elecciones adecuadas. “Si de verdad quieres darle algo dulce a tu hijo en una ocasión especial, procura que sea helado o un pudín. Al menos esas opciones contienen calcio".
También piensa un poco por qué ofreces dulces a tu hijo. Si son un premio podrías considerar recompensas no comestibles. La mayoría de los niños se quedarán más contentos con un rollo de pegatinas (calcomanías) que con un dulce.
jueves, 21 de julio de 2016
Golpe de calor: como afecta a los niños
Las altas temperaturas pueden ser muy perjudiciales para todas las personas, pero, especialmente, para niños, porque pueden sufrir muy a menudo un golpe de calor. ¿Qué se puede hacer para evitarlo?
El hecho de exponer al niño a altas temperaturas, sobre todo si la tasa de humedad es muy elevada o si el niño realiza una intensa actividad física, puede provocar trastornos, algunos de ellos muy serios, como es el caso del golpe de calor. Los niños, sobre todo si son muy pequeños, están muy expuestos al golpe de calor, porque sudan relativamente poco y, por tanto, dispersan poco el calor.
Síntomas del golpe de calor
Los síntomas del golpe de calor aparecen de repente: la piel está caliente, enrojecida y seca, pero el niño no suda. La respiración es superficial y muy rápida. La fiebre supera los 40 ºC. En los casos más extremos, el niño está confuso o en estado de inconsciencia; puede sufrir convulsiones o un estado de shock.
Qué hay que hacer en caso de golpe de calor
- Lo primero que hay que hacer es llevar al niño a la sombra, a un lugar fresco y ventilado, desnudarle y ponerlo semitumbado.
- Para aliviar los síntomas del golpe de calor, especialmente si la fiebre es elevada, también puede ser necesario enfriar al niño, aplicándole sobre el cuerpo una toalla (o cualquier trozo de tela) empapada en agua fresca. Para el mismo fin, también puede ser útil aplicar compresas frías en las ingles y en las axilas. Para acelerar el enfriamiento del cuerpo del niño, se le puede airear con un abanico o periódico.
- Si el pequeño está consciente, haz que beba agua fresca ligeramente salada (una cucharada de sal por cada litro de agua).
- Si tarda en mejorar, puede ser necesario llamar al 112 o bien acompañar al niño a un centro de urgencias.
Cómo evitar el golpe de calor
Los golpes de calor es muy importante controlarlos, pues, al producir deshidrataciones con consecuencias complicadas, pueden llegar a afectar gravemente al bebé. La Dra. Paloma Nacher, especialista en Neonatología del Hospital La Milagrosa de Madrid, nos ofrece una serie de consejos muy útiles para aliviar el calor y evitar, así, que puedan sufrir un golpe de calor los más pequeños de la casa.
- Vestir a los pequeños con ropa ligera y de algodón.
- Evitar salir a la calle en las horas más fuertes de sol y calor (entre las 12 y las 17 horas) y situar al bebé en lugares sombríos.
- Refrescar al bebé a menudo con una toallita húmeda por los brazos y las piernas.
- ¿Le ofrezco agua? A los niños que toman el pecho a demanda no es necesario ofrecerles agua, pero, ocasionalmente, ante un golpe de calor fuerte, se les puede ofrecer. El agua es un alimento que sólo lo admitirá si tiene sed. A los niños que toman biberón, sin embargo, siempre es recomendable ofrecerles agua fresca.
- Si es posible, en los días de más calor, es aconsejable evitar las mochilas portabebés, ya que el bebé viaja muy pegado al cuerpo de la madre o del padre, que desprende mucho calor.
- Utilizar los baños de agua fresca las veces que sea necesario, teniendo en cuenta que no llegue a estar fría. Los baños con agua fresca alivian el calor mejor que nada.
- Colocar la cuna del bebé en el lugar más fresco de la casa.
- Ventilar a primera hora de la mañana y a última de la tarde para intentar conseguir que la habitación del bebé esté a 22º, que es la temperatura óptima. No dudar en dejar las ventanas abiertas, si es necesario, para que el aire se refresque.
- Evitar los aires acondicionados. Es mejor usar los ventiladores, que renuevan y refrescan el aire. Son ideales los ventiladores de techo.
- A la hora de viajar en el coche, no meter al bebé en un automóvil que esté recalentado por el sol. Hay que enfriar el vehículo previamente con el aire acondicionado y después introducir al niño con el aire ya apagado y controlando el calor con las ventanillas. Si, a pesar de ello, el calor es insoportable, poner el aire, pero siempre con una ventanilla abierta parcialmente.
jueves, 14 de julio de 2016
Por que no hacen mas bonito el dar a luz por cesárea?
¡Ya ha nacido! ¡Es el mejor día de mi vida! La primera caricia, la primera toma, el primer baño...¿Cuáles son los primeros cuidados? ¿Qué es el test de Apgar para el recién nacido? ¡Tantas cosas por saber!
Después de nueve meses pasados en el vientre de la madre, el bebé sale a un nuevo mundo que le resulta totalmente extraño. Sus primeros lloros no deben preocuparos: son un acto vital reflejo. Vuestra labor será acompañarlo a lo largo de este descubrimiento
Un primer encuentro cargado de emociones
Una vez terminado el parto, la comadrona te colocará al bebé sobre el vientre. "¡Felicidades! ¡Es una niña estupenda!" Los primeros lloros, las primeras miradas, los primeros intercambios… ¡esta oleada de emociones quedará para siempre grabada en la memoria de los nuevos padres! Acurrucado en el calor de tu pecho, el bebé recuerda tu olor, reconoce tu voz y la de su padre, escucha los latidos de tu corazón, siente vuestras caricias… En definitiva, encuentra sus primeras referencias, igual que vosotros.
Al cabo de unos minutos de haber nacido, llega el momento de cortarle el cordón umbilical. Esta misión se confía habitualmente al padre. ¡Es un gesto eminentemente simbólico, pero no es obligatorio! En cualquier caso, debéis saber que es indoloro para la madre y el bebé, así que no tenéis de qué preocuparos.
La primera toma puede hacerse incluso antes de la expulsión de la placenta. El bebé buscará naturalmente tu pecho (reflejo de hociqueo) e intentará mamar (reflejo de succión). Sin duda necesitará tu ayuda para encontrar el pezón y la de la comadrona, que os enseñará cómo encontrar la posición más idónea para los dos y cuáles son los hábitos adecuados para una buena lactancia.
.....y ahora mi pregunta es? Por que no se hace lo mismo con las que damos a luz por cesárea??. Por que no poner encima de la mama a su bebe mientras se la esta cosiendo?. Por que no poner al bebe en el pecho mientras la mama se recupera?.
Saben la angustia que se siente cuando se llevan al bebe corriendo sin verlo?. Saben lo que es ver a tu bebe 1 minuto mientras llora por no poder sentir a su mama?. Saben lo que siente una mama estando sola durante 4 o 5 horas sin tu bebe, sin nadie sin saber nada?
Es una angustia terrible , te pasan mil cosas por la cabeza...estará bien, llorara, tendrá hambre...me necesitará y no estoy...me va a quedar ese recuerdo y esa angustia toda mi vida, eso nadie nos lo va a devolver ni a mi bebe ni a mi.
Debería ser igual para las que damos a luz por cesárea que natural. Que opinan?
miércoles, 6 de julio de 2016
Lactancia y menstruación
Muchas personas buscan información en lo que respecta a la menstruación en el periodo de la lactancia, una serie de interrogantes saltan a la vista en saber, sobre cuándo volverá la menstruación (la regla) después de haber dado a luz y estar alimentando a nuestro bebe de forma natural.
Cada vez que mi bebe succiona se genera la actividad de la prolactina.
Puedo utilizar el proceso de lactancia como anticonceptivo.
La llegada de la menstruación afecta la lactancia.
Por qué las mujeres que dan de lactar, se les acortar el periodo de la menstruación.
Puedo alimentar a mi bebe con leche materna durante la menstruación.
Enfermedades en la menstruación y lactancia
1. Cada vez que mi bebe succiona se genera la actividad de la prolactina
La Prolactina, como bien sabemos es el principal responsable de la ausencia de menstruación durante el periodo de la lactancia, esta hormona también llamada “Hiperprolactinemia”, afecta a la ovulación estimulando las mamas en la producción de leche. (Principal alimento en los bebes recién nacidos). Es a bien mencionar que la Prolactina, deja a la mujer en un proceso de infertilidad en un periodo indeterminado. Especialista de la salud afirman que un alto nivel de prolactina en la sangre inhibe el proceso natural de la menstruación. Este cambio hormonal también refiere a problemas de sueño entre otros cambios habituales en la madre.
2. Puedo utilizar el proceso de lactancia como anticonceptivo al no existir menstruacion
Especialistas afirman que el estado de proceso de lactancia predomina la ausencia de menstruación en los primeros dos meses, pero que no puede ser 100% anticonceptiva para evitar posibles futuros nuevos embarazos. Antiguamente era un método anticonceptivo natural llamado MELA (Método de la Lactancia y la Amenorrea)
3. La llegada de la menstruación afecta la lactancia
Es otro mito bastante conocido, especialistas y pediatras afirman que no tiene nada que ver que durante el proceso de la menstruación baje o se eleve la calidad en la producción de leche materna, debido a que otros factores entran a tallar (dieta balanceada, multivitaminicos, enfermedades, entre otros)
4. Por qué las mujeres que dan de lactar, se les acortar el periodo de la menstruación
Este periodo es completamente variable en cada mujer, debido a que todas tienen un organismo totalmente diferente. En muchos casos hay un leve descenso de un pequeño flujo llamado “Loquios”, que es un resto de sangre y tejido, propio de haber alumbrado, esto muchas veces puede confundirse con la menstruación. La menstruación puede llegar a los pocos días después del parto, semanas o meses, en estos casos entra a tallar el nivel de hormonas en el organismo de cada persona del sexo femenino. Cabe indicar que esto realmente ocurre cuando la lactancia es natural, si nos basamos en la lactancia artificial, el rango de tiempo en que aparezcan signos de menstruación es mucho más corto que el primer caso.
5. Puedo alimentar a mi bebe con leche materna durante la menstruación
La respuesta es positiva, antiguamente se creía que era mejor evitar dar de lactar a nuestro bebe, por diversos mitos, hoy en día está comprobado que no hay ningún problema hacia el nonato, lo que sí es verdad, es que durante el periodo de la regla, la producción de leche, siempre tiende a bajar, este efecto, suele ser oscilante en cada mes, si se nota que la cantidad para alimentar al recién nacido es poca, debemos de consultar inmediatamente al médico para que nos recete suplementos de calcio o magnesio que ayuden a equilibrar y solucionar el problema.
6. Enfermedades en la menstruación y lactancia
Los niveles de prolactina, deben estar regulados, por eso se aconseja ir a un medico especialista periódicamente ( para que nos haga un examen hipofisiario), Si hay un porcentaje alto (por encima de 100 ng/ml), puede haber un problema de salud que se puede agravar si no tomamos las medidas necesarias.
Síntomas:
Cambios menstruales brusco: Amenorrea, Hiperpolimenorrea (menstruaciones hemorrágicas)
Galactorrea: secreciones de leche cremosa en las mamas en el periodo de lactancia, puede provenir de ambas mamas o también de una sola.
Cefaleas: pueden ser de forma repentina o prolongada.
Falta de deseo sexual: el libido baja considerablemente.
Hirsutismo: Es un de trastorno en los ovarios propios de mujeres infértiles, presencia repentina de un sangrado irregular que aveces no es la menstruación.
Tratamientos:
Después de diagnosticar este problema, se recomienda guardar reposo por el tiempo que el medico considere pertinente. Cabe detallar que los niveles de salir nuevamente en gestación pueden aumentar o disminuir. La medicación puede ir basada en un tratamiento con hormonas tiroideas que puede corregir la hiperprolactinemia.
La medicina alternativa tampoco se queda atrás, muchos estudios y personas en Europa utilizan algunas plantas medicinales como las sauzgatillo, sauce gatillo, pimiento de los monjes.
martes, 5 de julio de 2016
5 elementos que debes incluir en el desayuno de los niños
Para crecer grande y fuerte
Como mamá necesitas saber que el desayuno es el momento ideal para darle al cuerpo la energía que necesita para enfrentar el día. Los niños que desayunan son más sanos que el resto que no lo hacen. Si tu hijo se salta la primer comida del día se sentirá cansado e irritado porque necesita recuperar la energia perdida durante las 8 o 12 horas que durmió.
Leche
Por ser la fuente principal de calcio es necesario que ingiera leche todos los días. Si tu hijo tiene entre 1 a 2 años de edad debe tomar únicamente leche entera pues su cerebro está en crecimiento. Después de esa edad podrá tomar leche descremada. Es importante que recuerdes que de acuerdo a recomendaciones científicas los niños menores de un año no deben consumir leche entera.
Cereal
Panes de grano entero, waffles, arroz integral y cereal son alimentos ricos en fibra. Algunos de sus beneficios son: alto valor nutritivo, otorgan vitaminas del grupo A y B, minerales (zinc, fósforo, hierro), son fuentes de carbohidratos y contribuyen en la formación de músculos y huesos.
Verduras
De acuerdo con el sitio natursan.net las verduras son alimentos ricos en minerables, agua, fibra y antioxidantes que ayudan a los niños a llevar una dieta balanceada, crecer y desarrollar su organismo. Aportan saciedad lo que ayuda a reducir la obesidad infantil. Además ayudan a prevenir el cáncer, diabetes y colesterol.
Frutas
Incluye frutas como naranja, mandarina, kiwi, fresas, manzana, pera, sandía, melón... ¿Por qué? Son ricas en fibra, se relacionan con el desarrollo de la visión y buena salud de la piel.
Madre, entre la dieta saludable de tu hijo incluye 2 ó 3 porciones al día. Ya sea que la prepares en jugo natural (sin azúcar) o en trozos pequeños.
Alimentos de origen animal
El yogur es fuente de calcio, es fácil de digerir y ayuda al equilibrio de la flora intestinal. Por su parte, el queso tiene más proteínas y grasas que la leche, por eso se recomienda que para los pequeños de la casa no sea muy grasoso.